San Paolo es una extensión futbolera del caos que se vive en la ciudad, así que es recomendable armarse de paciencia y, sobre todo, llegar con tiempo al estadio. El Nápoles-Juventus es el partido más esperado del año en Nápoles, por lo que el ambiente será inmejorable y, probablemente, el estadio registrará la mejor entrada de la temporada (hablamos de la liga italiana, otra cosa es si el Nápoles disputa ese año la Liga de Campeones). Así que conviene ir en metro, ya que es casi imposible acceder en coche o, en su caso, en moto; un par de vallas impiden rodearlo a pie y, si la cita es importante, las entradas serán nominadas. No olvides ir identificado porque, de lo contrario, no podrás acceder al estadio.

En los alrededores de San Paolo podrás tomar algo y visitar la tienda oficial del Napoli, aunque deberás tener cuidado, justo al lado se concentran los hinchas napolitanos. Trata de ser prudente. Tampoco es recomendable, en un partido como el Nápoles-Juventus, acudir al estadio con la camiseta rival. Durante el partido vivimos una escena que lo confirma: justo a nuestro lado, un aficionado juventino protestó una jugada y los espectadores de su zona lo increparon hasta que se vio obligado a abandonar su asiento. Una escena poco gratificante, sin duda, pero representativa de cómo se vive la rivalidad, al menos, en esta zona de Italia.

Así que tómatelo con calma y disfruta del estadio que vivió la mejor versión de Diego Armando Maradona. Sólo por eso ya merece una visita.